Antes de reservar

Cómo es una sesión

Una hora tumbado, respirando oxígeno, sin hacer nada más. Si nunca has entrado en una cámara hiperbárica, aquí tienes exactamente lo que va a pasar, de principio a fin y sin adornos.

  • 60 minutoslo que dura la sesión
  • Tumbadocon mascarilla de oxígeno
  • Acompañadopor nuestro equipo durante toda la sesión

Paso a paso

Ábrelo por donde quieras. Si solo vas a leer una cosa, lee la tercera: los oídos son lo único que la gente recuerda de su primera vez.

1Antes de venir

Ven con ropa cómoda, a ser posible de algodón. No hace falta venir en ayunas: come algo ligero una o dos horas antes y evita entrar con el estómago muy lleno.

Déjate en recepción el mechero, las colonias y cualquier cosa que pueda producir una chispa. Dentro hay más oxígeno del habitual y en eso somos estrictos, sin excepciones. El móvil y la tablet sí pueden entrar contigo.

Si estás resfriado, con los oídos taponados o con sinusitis, llámanos antes y cambiamos la cita. Compensar la presión con un catarro es incómodo y no merece la pena pasar por ello.

2Al llegar

Te recibimos en recepción y nos sentamos contigo. La primera vez dedicamos un rato a hablar: qué buscas, qué antecedentes tienes, qué medicación tomas. En los planes médicos esa valoración la hace el director médico.

Antes de entrar repasamos contigo las contraindicaciones, una por una. Puedes leerlas de antemano en seguridad y contraindicaciones.

Después te enseñamos la cámara por fuera: cómo se cierra, cómo funciona el intercomunicador y cómo se abre. Nadie entra sin saber cómo se sale.

3La entrada y los primeros minutos

Te tumbas dentro, te acomodas, y la cámara empieza a presurizarse con aire poco a poco. Trabajamos hasta 1,45 ATA con una Revitalair® 430.

Aquí llega lo único que casi todo el mundo recuerda: los oídos. Es la misma sensación que al despegar un avión. Se resuelve tragando saliva, bostezando o moviendo la mandíbula, y te enseñamos cómo antes de entrar.

Si te cuesta, paramos la subida y esperamos contigo. No hay ninguna prisa y esto no es una prueba que haya que superar. Suele llevar unos pocos minutos.

4La hora dentro

Una vez arriba dejas de notar la presión por completo. Te colocas la mascarilla y respiras con normalidad: el oxígeno llega desde un concentrador, no tienes que hacer nada especial.

A partir de ahí, la hora es tuya. Puedes dormir, escuchar música o un pódcast, o simplemente quedarte mirando el techo. Mucha gente se duerme; nos parece la mejor señal posible.

Hay una ventana: ves la sala y nosotros te vemos a ti. Y hay intercomunicador, así que puedes hablar con nosotros cuando quieras, por cualquier cosa.

5La salida

Al terminar bajamos la presión tan despacio como la subimos. Los oídos se destaponan solos, normalmente sin que tengas que hacer nada.

La puerta se abre, te quitas la mascarilla y te incorporas con calma. No hay que recuperarse de nada.

6Cuando sales

La mayoría sale con sensación de descanso y algo de calma. Puedes conducir, volver al trabajo o entrenar el mismo día: no queda ningún efecto que te lo impida.

Hay quien duerme especialmente bien esa noche y quien no nota nada la primera vez. Las dos cosas son normales.

Y conviene decirlo claro: una sola sesión no cambia nada de forma permanente. Por eso trabajamos por planes y por eso, antes de empezar, te decimos con franqueza qué es razonable esperar en tu caso.

Lo que nos preguntan justo antes de entrar

¿Y si soy claustrofóbico?

Es la pregunta número uno. La cámara tiene ventana, ves la sala entera y hablas con nosotros por el intercomunicador en todo momento. Si en algún momento quieres salir, se despresuriza: tarda lo mismo que tardó en subir, unos minutos. Dínoslo antes y lo preparamos contigo.

¿Y si no consigo compensar los oídos?

Paramos, esperamos y lo intentamos otra vez despacio. Si aun así no sale, no forzamos: bajamos y hablamos de qué hacer. Nunca se sigue subiendo con molestias.

¿Puedo venir solo?

Sí. Siempre hay alguien del equipo en la sala durante toda la sesión, viéndote y pendiente de ti. No te quedas solo en ningún momento.

¿Puedo entrar con el móvil o la tablet?

Sí, puedes. Solo te pedimos una cosa: recuerda que estás aquí para relajarte. La hora sienta mejor con música, un pódcast o los ojos cerrados que contestando correos.

Tomo medicación o tengo una patología

Cuéntanoslo antes. Valoramos tu caso y, si hay indicación médica de por medio, la sesión se plantea siempre como apoyo a tu tratamiento principal, nunca en su lugar.

¿Cuántas sesiones hacen falta?

Depende del objetivo y de la persona. Por eso hay planes distintos, y por eso la primera conversación sirve para ajustarlo y no para venderte el más largo.

¿Puedo probar una sola vez?

Sí. La sesión individual cuesta 100 € y es exactamente la misma sesión, con su valoración previa incluida.

Si lo tuyo no está aquí, pregúntanos sin compromiso. Y si lo que te preocupa es si la terapia es adecuada para ti, la respuesta está en seguridad y contraindicaciones.

¿Lo vemos en persona?

Puedes reservar directamente o escribirnos antes y resolvemos las dudas que te queden. Lo primero que hacemos siempre es hablar contigo.

Reservar una sesión 624 13 92 51